El polen ambiental es uno de los principales desencadenantes externos de las crisis de asma en niños y adolescentes. Comprender cómo y cuándo afecta es fundamental para prevenir visitas inesperadas a urgencias.

Por qué afecta    

  • En días con concentraciones elevadas de polen, las personas alérgicas pueden experimentar un aumento de tos, pitos (sibilancias) o dificultad para respirar.
  • La investigación muestra que este impacto es real y cuantificable: por cada aumento de solo 10 granos de polen de gramíneas por metro cúbico, las visitas a urgencias por asma infantil aumentan un 1.88%. Además, este efecto suele ser retardado; los síntomas más graves a menudo aparecen 3 días después de la exposición intensa, debido a la inflamación progresiva de las vías respiratorias.

Qué puedes hacer

Para reducir el riesgo de una crisis, puedes seguir estas recomendaciones prácticas:
  • Ventilar con precaución: Hazlo en las horas de menor concentración de polen y mantén las ventanas cerradas durante los picos de polinización.
    • Horas de mayor riesgo: Generalmente se sitúan entre las 5:00 y las 10:00 de la mañana (momento de mayor emisión) y al atardecer (cuando el polen suspendido en capas altas desciende al enfriarse el aire).
    • Horas recomendadas para ventilar: Se suele sugerir la noche o las horas centrales del día, cuando el sol está en su punto más alto, aunque esto puede variar según la especie de planta y el clima local.
  •  
  • Higiene al volver de la calle: Es aconsejable ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa para eliminar el polen que queda atrapado en el pelo y las prendas.
  • Adherencia al tratamiento:
    • Es fundamental ser constante y diligente con el uso de la medicación preventiva (medicamentos de control) indicada por el médico como medida de precaución. La falta de adherencia a estos tratamientos se ha identificado como un factor de riesgo crítico para sufrir ataques graves de asma.
    • Consulta médica: Ante un empeoramiento de los síntomas o una mayor necesidad de medicación de rescate, se debe buscar asesoramiento profesional para ajustar el plan de tratamiento

En casa y en la escuela

Gestión del Entorno y Actividades
  • Permanecer en interiores: La medida más sencilla y efectiva es quedarse en casa durante los días de alto conteo de polen para evitar la exposición directa.
  • Evitar tareas de jardinería: Se recomienda no cortar el césped ni estar presente mientras se realiza esta actividad durante la temporada de polen.
  • Informar al centro educativo: Es fundamental informar a la escuela si existen alergias conocidas. Esto permite que los profesores estén alerta y eviten actividades al aire libre en días de riesgo o tras tormentas fuertes
  • Planificación del paisaje: Una estrategia a largo plazo es sustituir especies de plantas alergénicas por plantas no alergénicas en los entornos cercanos.
Información y Alertas   
  • Sistemas de monitoreo: Se aconseja utilizar aplicaciones o sitios web  que ofrezcan información en tiempo real y alertas tempranas sobre los niveles de polen. Estos sistemas permiten a las comunidades en riesgo tomar medidas preventivas antes de que los niveles alcancen umbrales críticos.
  • Atención a las tormentas: Es vital estar alerta ante eventos meteorológicos como tormentas, ya que pueden provocar la ruptura del polen en partículas más pequeñas que penetran profundamente en los pulmones, causando ataques de asma súbitos y graves (asma por tormenta).
Higiene y Medidas en el Hogar
  • Ducha y cambio de ropa: Al regresar a casa, ducharse y cambiarse de ropa ayuda a eliminar el polen atrapado en el cuerpo y las prendas.
  • Cuidado con la colada: No secar la ropa al aire libre para evitar que el polen se adhiera a las telas.
  • Ventilación controlada: Ventilar la casa únicamente en las horas donde la concentración de polen es menor.

Cuándo consultar

  • Si los síntomas empeoran durante la temporada de polen.
  • Si necesita medicación de rescate con más frecuencia.
  • Si hay dificultad para respirar o hablar.
VER GUÍA DE CRISIS DE ASMA