El estudio MESCA iniciado hace más de 60 años, a partir de menores de 7 años de edad, nos recuerda que el asma no es solo una enfermedad de la infancia, sino un determinante de la salud respiratoria a lo largo de toda la vida. La intervención temprana, el control estricto de la inflamación y la vigilancia estrecha de la función pulmonar desde la edad escolar son nuestras mejores herramientas para asegurar un envejecimiento respiratorio saludable
