Cuándo sospechar asma
En bebés y preescolares, la tos y los pitos son muy frecuentes, sobre todo durante los catarros. Por eso, el diagnóstico de asma no se basa en un solo episodio, sino en patrones que se repiten y en cómo responde el niño o niña entre infecciones. El objetivo no es etiquetar antes de tiempo, sino acompañar y observar con calma.
Por qué es difícil diagnosticar asma en menores de 5 años
Las vías respiratorias de los bebés son pequeñas y reaccionan con facilidad a los virus. Esto hace que muchos niños sin asma tengan pitos o tos repetida.
- Los catarros son muy frecuentes y producen síntomas parecidos al asma.
- No pueden hacer espirometrías de forma fiable a esta edad.
- La mayoría mejora con el crecimiento, incluso sin tratamiento.
Por eso, el diagnóstico se basa en la evolución, no en una prueba aislada.
Patrones que orientan hacia asma
Estos patrones no confirman asma por sí solos, pero sí hacen que un profesional valore la posibilidad.
- Síntomas que aparecen fuera de los catarros (tos, pitos, fatiga).
- Despertares nocturnos repetidos por tos o dificultad respiratoria.
- Episodios que se repiten varias veces al año con características similares.
- Mejoría clara con el tratamiento inhalado.
- Síntomas con ejercicio o al correr.
- Empeoramiento con alérgenos como pólenes, polvo o animales.
Lo importante es observar si hay un patrón, no un episodio aislado.
Situaciones que NO suelen sugerir asma
Estas situaciones son muy comunes en bebés y no suelen indicar asma por sí mismas.
- Pitos solo durante catarros y que desaparecen después.
- Tos nocturna en los días de infección viral.
- Mocos abundantes que dificultan dormir.
- Episodios aislados sin repetición.
- Fatiga leve durante un catarro.
La mayoría de los bebés con estos síntomas no desarrollan asma.
Factores que aumentan la probabilidad
Algunos factores pueden hacer más probable que los síntomas respiratorios recurrentes estén relacionados con asma.
- Antecedentes familiares de asma o alergia.
- Dermatitis atópica en el bebé.
- Sensibilización alérgica demostrada.
- Sibilancias frecuentes fuera de los catarros.
- Necesidad repetida de inhalador de rescate.
Estos factores no diagnostican, pero ayudan a orientar.
Cuándo conviene consultar
Es razonable pedir valoración profesional si:
- Los síntomas se repiten fuera de los catarros.
- Hay despertares nocturnos frecuentes por tos o pitos.
- El bebé se fatiga más de lo habitual al jugar.
- Los episodios son muy frecuentes o intensos.
- Hay dudas sobre cómo actuar o interpretar los síntomas.
Consultar no significa que haya un diagnóstico inmediato, sino que se inicia un seguimiento.
Mensaje final de tranquilidad
Sospechar asma no es etiquetar: es observar patrones y acompañar. La mayoría de los bebés con tos o pitos repetidos evolucionan bien y muchos dejan de tener síntomas con el crecimiento. Con un seguimiento adecuado y un plan claro, las familias pueden vivir esta etapa con calma y seguridad.
