Formaldehído ambiental

El formaldehído ambiental puede tener efectos significativos sobre la salud, especialmente cuando se encuentra en concentraciones elevadas o en espacios cerrados con poca ventilación.  Veamos cuáles son esos efectos sobre la salud, cómo identificar las posibles fuentes a nuestro alrededor y qué se puede hacer para evitarlo.

Efectos en la salud humana

Efectos a corto plazo

  • Irritación de ojos, nariz y garganta: Incluso a niveles bajos, puede causar ardor, lagrimeo y tos.
  • Problemas respiratorios: Puede agravar el asma y provocar dificultad para respirar.
  • Dolores de cabeza y náuseas: Comunes en exposiciones prolongadas en interiores mal ventilados.
  • Sensibilidad individual: Algunas personas reaccionan más intensamente que otras, incluso a dosis bajas.

Efectos a largo plazo

 

Cómo identificar posibles fuentes en casa

  • Muebles de aglomerado o contrachapado: Especialmente si son nuevos y no tienen revestimiento protector.

  • Productos de limpieza: Muchos contienen formaldehído o liberan compuestos relacionados. Busca etiquetas como “sin COV (compuestos orgánicos volátiles)” o “bajo en emisiones”.

  • Ambientadores domésticos y de automóviles. 

    • Cartones perfumados colgantes: Algunos modelos económicos pueden liberar formaldehído junto con otros COV.

    • Geles y sprays: Dependiendo de la fórmula, pueden incluir conservantes como el formaldehído.

    • Clips de ventilación y ambientadores eléctricos: También pueden emitir trazas si no están formulados con ingredientes seguros.

  • Velas perfumadas: Algunas liberan formaldehído al quemarse.

  • Ropa y textiles tratados: Especialmente si dicen “libre de arrugas” o “resistente a manchas”.

 

¿Qué puedes hacer para evitarlo?

Mejora la ventilación

  • Usa ventiladores o extractores en cocina y baño para renovar el aire.
  • Abre las ventanas todos los días, especialmente después de usar productos químicos o recibir muebles nuevos.

Elige productos más seguros

  • Opta por limpiadores ecológicos y cosméticos naturales, sin conservantes liberadores de formaldehído.
  • Revisa etiquetas y evita ingredientes como formaldehyde, formalin, methanal o quaternium-15.

Cuida los materiales en casa

  • Se prefiere muebles de madera maciza o con certificación de baja emisión (como CARB Phase 2).
  • Evita tableros aglomerados sin recubrimiento, especialmente en dormitorios.

Textiles y ropa

  • Lava la ropa nueva antes de usarla, especialmente si es “libre de arrugas” o “resistente a manchas”.
  • Ventila alfombras, cortinas y colchones nuevos antes de usarlos.

Evita fuentes de combustión

  • No fumes dentro de casa: el humo de tabaco contiene formaldehído.
  • Asegúrate de que estufas y calentadores tengan buena ventilación o usa modelos eléctricos.
  • Evitar el uso de velas aromáticas