Humos de incendios forestales

En el verano de 2025 se han producido en España, Portugal y Francia varios incendios forestales de gran extensión,  que han tenido repercusiones económicas y medioambientales  muy graves, sin contar la pérdida de vidas humanas por el efecto directo e indirecto del fuego.  Puede parecer que la contaminación ambiental derivada del humo de los incendios forestales es de menor importancia que la del humo del tráfico de automóviles, pero en realidad hay algunas diferencias que hay que tener en cuenta. 

Aunque el tráfico contamina más de forma continua y predecible, los incendios son más destructivos en el corto plazo y están aumentando por el cambio climático que el tráfico ayuda a provocar. A modo de ejemplo podríamos decir que la contaminación del tráfico es como una fuga constante de veneno y el humo de los incendios forestales es como una explosión tóxica: ambas son peligrosas, pero en formas distintas.

¿Quiénes son más vulnerables?

  • Niños menores de 5 años
  • Niños con asma, alergias o enfermedades respiratorias
  • Bebés y lactantes

Principales efectos en niños

  • Mayor exposición a contaminantes: Los niños inhalan más aire por kilo de peso que los adultos pues su respiración es más rápida, lo que significa que absorben proporcionalmente más partículas tóxicas como material particuladao de 2,5 micrómetros (PM2.5), monóxido de carbono (CO) y compuestos orgánicos volátiles  (COV).
  • Irritación aguda: Es común que sufran de irritación ocular, nasal y de garganta, tos persistente y dificultad para respirar.
  • Crisis asmáticas: En niños con asma o predisposición, el humo puede desencadenar episodios graves que requieran atención médica urgente.
  • Infecciones respiratorias: El debilitamiento del sistema inmunológico por la exposición prolongada al humo puede aumentar el riesgo de infecciones como bronquitis o neumonía.
  • Disminución de la función pulmonar: Incluso en niños sanos, se ha observado una reducción temporal de la capacidad pulmonar y dolor torácico.

Recomendaciones clave a seguir 

  • Evitar actividades al aire libre durante episodios de humo intenso.
  • Mantener ventanas cerradas y usar purificadores de aire si es posible.
  • Consultar al pediatra ante cualquier síntoma respiratorio persistente.
  • Seguir las alertas de calidad del aire emitidas por las autoridades locales.

Plan de protección respiratoria para niños en zonas afectadas

En la casa

  • Mantén el aire interior limpio:
    • Cierra puertas y ventanas cuando haya humo visible o alertas de mala calidad del aire.
    • Usa purificadores de aire con filtros HEPA si están disponibles.
    • Evita encender velas, chimeneas o cocinar con aceite a altas temperaturas.
  • Crea una “zona segura”:
    • Elige una habitación con pocas ventanas y sella rendijas con toallas húmedas.
    • Instala un ventilador con filtro si no tienes purificador.

Al salir de casa

  • Evita actividades al aire libre:
    • Suspende juegos, deportes y paseos cuando el aire esté contaminado.
    • Consulta apps o webs oficiales como AireAndaluz para conocer la calidad del aire.
  • Usa mascarillas adecuadas:
    • Las mascarillas quirúrgicas no filtran partículas finas. Opta por mascarillas tipo FFP2 o N95 si el niño puede tolerarlas.

Atención médica

  • Controla síntomas:
    • Vigila tos persistente, dificultad para respirar, fatiga o irritación ocular.
    • Si el niño o n niña tiene asma, asegúrate de tener su medicación de rescate a mano y seguir el plan de acción del pediatra.
  • Consulta profesional:
    • Ante cualquier síntoma nuevo o agravamiento, acude al centro de salud. No esperes a que se resuelva solo.

Educación y apoyo emocional

  • Explícales lo que ocurre:
    • Usa lenguaje sencillo para que comprendan por qué deben quedarse en casa o usar mascarilla.
    • Mantén rutinas y actividades recreativas en interiores para reducir el estrés.